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JIAP 2007
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Gobierno Electrónico
En los últimos años, el sector público ha visto como las
tecnologías de la información y la comunicación han comenzado a
irrumpir en los procedimientos y en el funcionamiento de la
administración pública, proclamando mayores dosis de eficiencia,
más transparencia y mayor agilidad en la prestación de servicios
a la ciudadanía.
Según la OEA – INEAM (Instituto de Estudios Avanzados para las
Américas), el Gobierno Electrónico es la aplicación de las TICs
a la gestión de gobierno, buscando: hacer más eficiente el
funcionamiento del Estado, brindar mejores servicios a los
ciudadanos, promover la transparencia, disminuir la corrupción y
fortalecer la democracia mediante la participación ciudadana en
los temas de gobierno.
La mayor parte de estas tecnologías han mostrado su valor
agregado en el mundo de la empresa y, con ligeras
modificaciones, comienzan a ser adoptadas por el sector público,
en algunos casos en busca de eficiencias que impacten
positivamente en las finanzas públicas y, en otros, como
respuesta a una ciudadanía que demanda más información, más
transparencia y más eficiencia en la administración pública.
En la mayor parte de los países de Latinoamérica, la búsqueda de
transparencia actúa como motor permanente en un continente cuya
imagen como plaza de negocios, aunque mejorada en los últimos
años, continúa siendo continuamente golpeada por estadísticas
sobre corrupción y opacidad en el sector público.
La adopción de las TIC se ha convertido para los gobiernos de
todo el mundo en un elemento central de desarrollo en la medida
en que empuja a la ciudadanía y las empresas a participar de las
posibilidades de la nueva economía.
El gobierno es la industria más grande del mundo. Según la OCDE
(Organización para la Cooperación y
el Desarrollo Económicos),
las compras gubernamentales suponen en promedio el 17% del PBI
de cualquier país, por tanto, el nivel de eficiencia en el
funcionamiento de la administración pública afecta de forma
significativa a la competitividad del país en general.
Las empresas relacionadas con las TIC han llevado a cabo enormes
esfuerzos de inversión en investigación y desarrollo que han
permitido no sólo que la famosa Ley de Moore
se cumpla con creces sino que, en general, la tecnología se haya
hecho omnipresente en nuestra vida cotidiana para facilitar la
atención de forma más sencilla y más rápida de necesidades como
la compra de un pasaje de avión, la solicitud de una línea
telefónica o el envío de dinero desde otros países.
Por supuesto, los gobiernos de todo el mundo han seguido la
estela del sector privado y han incorporado tecnologías
avanzadas tanto en el manejo interno de sus operaciones como en
la gestión de sus relaciones con la ciudadanía. Las herramientas
ERP (Enterprise Resource Planning) o CRM (Customer Relationship
Management), inicialmente diseñadas para el mundo de la empresa,
han experimentado un importante nivel de adopción por parte del
sector público.
Si bien hay que reconocer la contribución de la tecnología a
este proceso modernizador, la experiencia aconseja que los
responsables de los proyectos de transformación de la
administración pública no sitúen la tecnología en el centro del
proyecto sino como herramienta de apoyo fundamental. En el
diseño de estos proyectos resulta crítico evitar ciertos errores
que se han dado con relativa frecuencia: automatizar la
ineficiencia, informatizar la corrupción o rediseñar la
administración pública para que funcione de acuerdo con un
programa de software.
La tecnología debe situarse al servicio de la modernización de
la administración, en lugar de diseñar la modernización en
función de la misma. Las posibilidades de transformación de la
administración pública utilizando las nuevas tecnologías son
espectaculares y los pioneros del gobierno electrónico como
Australia o Canadá, no sólo muestran con orgullo sus logros y
los comparten con la comunidad internacional sino que refuerzan
constantemente sus ambiciosos planes de gobierno electrónico.
De todas formas, es bueno aplicar cierta dosis de realismo en el
idealismo del gobierno electrónico.
Los ahorros tardan en llegar por dos razones fundamentales. En
primer lugar, se requieren elevadas tasas de uso de la solución
que lleva tiempo alcanzar. En segundo lugar, el gobierno
electrónico aún no sustituye la forma tradicional de prestar
servicios por lo que deben mantenerse ambas, al menos por un
tiempo, lo cual inicialmente incrementa los costos en lugar de
disminuirlos.
Desde las compras públicas, hasta la recaudación de impuestos,
pasando por la obtención de un permiso para instalar un negocio
o la inscripción de un hijo en el registro civil, las nuevas
tecnologías han cambiado las reglas de la relación
gobierno-ciudadano para hacer este contacto más transparente y
más eficiente.
Algunas experiencias de Gobierno Electrónico han estado
operativas durante un período de tiempo suficientemente largo
como para afirmar que efectivamente su impacto es ampliamente
positivo y justifica con creces la inversión.
Del mismo modo, todas estas experiencias muestran que la
transformación de la administración pública es un proceso
complejo, que debe estar bien planificado, que requiere una
aproximación gradual y, sobre todo, que debe ser participativo y
contar con los aportes de todos aquellos que se verán afectados
por el cambio: funcionarios del gobierno, empresarios,
ciudadanos, la colectividad académica y asociaciones civiles
como AsIAP.
Sin entrar a valorar si la incorporación de la “e” en la
administración pública para convertirla en gobierno electrónico
es buena o mala, resulta un hecho que se trata de un fenómeno
imparable y que la cuestión fundamental para los gobiernos no es
si deben o no embarcarse en un Plan de Gobierno Electrónico sino
cuando y cómo deben hacerlo.
El cuándo es sin dudas una decisión política, en la que ya se
han dado los primeros pasos con la creación de la Agencia para
el Desarrollo del Gobierno Electrónico y la Sociedad de la
Información y del Conocimiento.
En el cómo, es donde podemos aportar desde AsIAP y Jiap, y es
uno de nuestros objetivos para las próximas Jornadas. Por ello
esperamos contar con la participación y el apoyo de todos
ustedes.
Muchas Gracias.
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Ing. Mercedes Tarabal
Presidenta de Jiap 2007 |
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